Tribalismo en el PRD y la Renuncia de Basave

Agustín Basave Benítez dejó la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD) el pasado 2 de junio en medio de malos resultados electorales y un conflicto interno en el partido que ha paralizado su propia respuesta ante la crisis electoral. Su renuncia se venía anunciando con meses de anticipación. Basave afirma que pese a dejar la dirigencia, aún se mantiene en la militancia del partido.

Hasta ahora no hay un consenso dentro del PRD sobre el siguiente líder nacional del partido, algunos nombres suenan, tal como el diputado Pablo Gómez Álvarez y la secretaria general del partido Beatriz Mojica.

 



Las ingobernables tribus internas

En su carta de renuncia, Basave detalló que hay un gran motivo por el que no puede seguir al frente del partido: las corrientes internas o “tribus”. Por el modo en el que se gobierna el PRD, estas tribus internas han ganado un poder descomunal frente al líder del partido.

 

En sus estatutos el PRD contempla la existencia de “corrientes” o “expresiones”, coloquialmente conocidas como “tribus”. Estas corrientes están representadas en el Consejo Nacional, máximo organismo de gobierno del partido (una especie de congreso o parlamento), constituido por 320 consejeros. El Consejo Nacional elige a quienes formarán el Comité Ejecutivo Nacional, cuyo presidente es también el líder del partido.

Este esquema de organización diferencía al PRD de los demás partidos políticos mexicanos, pues si bien en los otros partidos también existen “grupos de expresión”, estos son informales, es decir, ajenos al funcionamiento orgánico del partido. En el caso del PRD los “grupos de expresión” están formalmente reconocidos y participan, como tal, en la política interna dentro del partido.

 

Cuauhtémoc Cárdenaz, fundador del PRD

 

Y es esta estructura la que ha imposibilitado a Basave de tomar las riendas del partido, pues el líder del partido y en general el Comité Ejecutivo Nacional tiene relativamente poco poder frente a las corrientes o “grupos de expresión” del partido.

Jesus Ortega (centro) y Jesús Zambrano (derecha), líderes de Nueva Izquierda, conocido comúnmente como "Los Chuchos"

 

Como el propio Agustín Basave lo ha dicho, la organización dentro del PRD emula un sistema parlamentario en el que el dirigente no tiene mucha maniobra si no pertenece a la corriente mayoritaria. El problema con Basave es que él no pertenece a ningún grupo, y tampoco tuvo la intención de incorporarse a alguno.

Antes de abandonar la dirigencia del partido, Basave entregó al Comité Ejecutivo Nacional un texto con varias recomendaciones para poder “recuperar” al partido. Durante su poco tiempo al volante del PRD Basave declaró sus intenciones de restar poder a las corrientes y empoderar al Comité Ejecutivo Nacional en un intento por hacer más fluida la respuesta del PRD ante su crisis electoral.

 

Andrés Manuel López Obrador, antiguo líder nacional del PRD, actualmente líder y figura del partido MORENA

El PRD ha perdido popularidad en su más grande bastión frente a MORENA, la Ciudad de México. Además, en las elecciones intermedias del 2016 la mayoría de las gubernaturas conquistadas fueron gracias a Alianzas con el PAN, lo más preocupante para el PRD es que en esas alianzas siempre fue el candidato panista quien compitió por la gubernatura.

 

Basave no nada más se resistió a formar parte del juego de las “corrientes” en el partido, sino que además intentó minar su autoridad frente al Comité Ejecutivo Nacional, razón suficiente para ganarse la inconformidad de las tres principales corrientes del PRD: Nueva Izquierda (de Jesús Ortega y Jesús Zambrano, también conocidos como “los Chuchos”), Alternativa Democrática Nacional (de Héctor Bautista) e Izquierda Democrática Nacional (de René Bejarano).

 

René Bejarano, líder de la corriente Izquierda Democrática Nacional. La tercer corriente más importante del PRD.

 

El verdadero PRD

Estos conflictos internos en el PRD no parecen responder a una razón práctica de supervivencia del partido, sino a los intereses de cada uno de los dirigentes de las “corrientes”. El verdadero problema, dejando fuera la respuesta insuficiente ante la crisis electoral, resulta ser que estos conflictos han creado severas escisiones que han fragmentado el capital político del PRD.

A razón de lo último, no hay que olvidar que en su momento Andrés Manuel López Obrador Intentó disminuir el poder de Nueva Izquierda (Los Chuchos) sin mucho éxito y tras fracasar en su intento de gobernar a las corrientes internas –entre otros problemas– Andrés Manuel abandonó el Partido y creó MORENA, el principal rival del PRD dentro del espectro político de las Izquierdas.

Beatriz Mojica, secretária general del partido. Ella ocupará temporalmente el puesto de Basave.

 

El futuro del PRD se ve complicado, tanto por las irreconciliables tribus internas que no se han podido poner de acuerdo ni siquiera para elegir al sucesor de Basave, como por los malos resultados electorales que debilitan la presencia del PRD en el escenario político mexicano.

De momento Beatriz Mojica ocupará el cargo de dirigente nacional del partido en lo que las tribus dentro del Consejo Nacional logren conciliar sus diferencias y elijan a un nuevo capitán.

 

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Fuentes: SinEmbargo.mx, Expansión, El Universal, El Financiero, Proceso.

 


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